David Kada; “Yo quería ser ingeniero pero la necesidad me llevó a la música”

ANTO DOMINGO. David Kada llevaba tres años fuera de los medios. Antes de salir del aire era probablemente el que más potencial tenía para ser lanzado internacionalmente. El mismísimo Sergio George, el más importante productor de música tropical, se interesó en él, pero sus dueños pidieron demasiado dinero para un artista que no tenía casi ni vídeos clips.

“Sí, me deprimí”, reconoció el cantante: “Mi familia fue lo fundamental”, para sobreponerse a los embates de esos tiempos.

Pues sí, ha regresado. Y Davicito ya no es tan Davicito. Ha vuelto con una imagen más madura, unas libras más y con nuevas fuerzas para retomar su carrera, de la mano de Juan Manuel Parra, quien antes había sido su manager.

Su presencia en el Ultra Súper Mega Baile que Emporio Luis Medrano produjo para recibir el 2017, permitió escucharle cantando un bolerazo Las 40 -aquel viejo tango de Roberto Grela y Francisco Gorrindo, bolerizado en la interpretación de Rolando Laserie. La versión de David Kada es cálida, brillante.

“Estuve compartiendo mucho con mi familia, tratando de enfocarme en cosas primordiales como por ejemplo la organización. Soy un joven que siempre he estado emprendiendo cosas con la familia. gracias a Dios al fin se me ha dado la posibilidad de seguir trabajando libremente en mi música y ahora vuelvo con nuevos bríos para hacer música buena para todo ese público que ha estado esperando por mí”, dijo a DL quien muy pronto será padre.

“Quiero tener una visión positiva de lo que he vivido, porque entiendo que cada cosa en la vida se trata no de tener un recuerdo malo, sino de que hicimos cosas mal en el pasado y hoy en día tenemos que valorarlo porque pensamos distinto, de una forma correcta para así no volver a cometer el mismo error”, aseveró.

Entiende que cada cosa que pasó fue por dejarse llevar. “Siempre he entregado el proyecto a personas que pueden manejar mi carrera. Nunca me he entrometido en cuanto al manejo de la figura, que por eso también tuve problemas en el proyecto anterior”, reconoció.

La música que le acompañó

Davicito Kada desde pequeño ha estado oyendo boleros viejos, son, fusón, salsa, aunque también escuchaba fonk, James Brown, Nina Simone o la soprano coloratura que fue la peruana Yma Sumac.

“Quiero respetar la salsa así como la respetó Johnny Pacheco, Papaito o Ismael Rivera”, observó.

A tenor con esto, preguntamos a Kada la preocupación por el “tempo” (la velocidad) que los arreglistas e intérpretes le han impregnado a la salsa dominicana, que la hace casi ‘imbailable’. Desenfreno que critican muchos, lo mismo en el merengue de Divas by Jiménez, que en la salsa de Chiquito Team Band, ambas excelentes orquestas y propuestas. Una velocidad que parece venir del merengue típico y que comenzó permeando el llamado mambo o merengue urbano, y ha saltado a la salsa.

“Estoy absolutamente de acuerdo con usted, porque lo que hacía en mis inicios musicales no se asemeja para nada con lo que estoy haciendo ahora. Entiendo que la música requiere de un tiempo y una disciplina, un respeto por el bailador. Ahora, sí podemos hacer un género que se llame de algún modo y que responda a esa velocidad. Porque para mí la salsa es salsa. Es cierto que hay diferentes estilos: salsa rápida, o salsa lenta, pero tienen su nombre”, reflexionó.

Sin embargo, defendió que en su vocalización en cualquier canción que ha hecho, la ha hecho “pensando en mi tiempo; no me apresuro. Trato de hacer las cosas en contratiempo, no en tiempo – explicó-, para así mantener mi esencia de lo que hice en un 2003, 2004, 2005”.

Un nombre para la salsa ‘apurada’

David defiende la idea de que se le ponga un nombre a este tipo de salsa rápida, que la diferencie de las demás.

Está convencido que él hace la música que le pide el público. “Yo hago una canción lenta y me dicen los monitoreos ‘Davicito esa está bien, pero hay que meter esta, que esta es lo que está’. En medio de tantas preguntas hice siete canciones, y ninguna la he lanzado por el siemple hecho de que no es la canción. Hice el lanzamiento de una canción que se titula Cuando tú me besas, suave al cantar, pero en el instrumental con el bpm (velocidad) alto. Y digo, nunca me he sentido cómodo con un instrumental en el que tenga que ir apresurado. Por eso siempre hago salsa en contratiempo. O sea con un rejuego en lo que va”, eexpresó.

El joven artista está contento con lo que está comenzando a pasar en esta nueva etapa. Todo lo que hace es de corazón. Lo básico es una disciplina correcta, dice. Lo ha aprendido con mucho esfuerzo. Cumple 26 años el 25 de abril próximo. Salió muy temprano a la calle. A los nueve años buscaba dinero para su casa. Comenzó pintando, aprendió observando. Y aunque quiso ser limpiabotas, su hermano no lo dejó. “Pinté en una empresa de acueductos, fui mecánico, trabajé en un repuesto, pinté vehículos. Pero siempre escuchaba canciones del ayer. Y las cantaba y le gustaba a la gente. Yo quería ser ingeniero, pero la necesidad me llevó a ser lo que soy”.

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